jueves, 28 de julio de 2011

Rechazo social.

Año 2010.
Monté en el metro y lo primero que observé fue la homofobia hacia una pareja de chicos homosexuales. Me quedé mirando al grupo de chicos que parecían divertirse con sus comentarios discriminatorios, y lo primero que pienso es : "parece mentira que estando el siglo XXI, en un país como España, sigamos teniendo gente que no lo acepta".
Pobre chavales que se burlan de los demás, sea a una pareja homosexual, una persona que viste de negro, una persona que adore la lectura o lo que sea, es igual.
No somos capaces de aceptar que cada uno puede amar a quien quiera o a lo que quiera, tenemos que ir criticando y haciendo que la gente se sienta rechazada...
Solo tiene una palabra: VERGÜENZA. 

No estás solo/a.

Camina junto al silencio, deja que sea el quien te de la mano en tu largo e improvisado viaje, ese camino por el que avanzas lentamente escuchando el aullido de las hojas pidiendo que el viento las deje en paz. No dejes que nada te interrumpa, si te sientes demasiado vacío, o te sientes atemorizado, tienes miedo, algo te preocupa...  coge tus cascos y dale al play, piensa que, existiendo la música ya sea con o sin voz, jamás irás solo/a en tu viaje. No temas al silencio o a la soledad. Si crees que nadie te comprende, piensa en ti mismo/a, porqué eres así, si te sientes bien siendo como eres, confía en ti mismo/a, y sigue tu camino.
No te sientas rechazado/a, por nada ni nadie, tu eres mucho, más de lo que te piensas, demuéstrales a todos porqué estás ahí, demuéstrales que eres fuerte, que crees en ti mismo/a y sus opiniones no importan frente a la tuya, vive tu vida sin que nadie la interrumpa, deja que alguien te coja de la mano y te sonría, mira a tu alrededor, aquí estoy yo.

miércoles, 27 de julio de 2011

El tiempo avanza y los recuerdos permanecen.

Después de todo aquello, me di cuenta de que no. Aún había algo que me hacía echarme para atrás... esa persona o ese motivo que me impedía estar como me gustaría haber estado, pero no podía ver más allá de la realidad, no podía convertir algo como una amistad, en algo más que eso, y sí fui una mala persona por no haber  pensado en lo que pasaría, pero simplemente quería hacer feliz a los demás sin importarme como me sintiera yo misma, y sigo pensándolo, pero es peor ocultar los propios y verdaderos sentimientos para hacer feliz, porque tarde o temprano se acaba sabiendo la verdad, se nota, se ve, se siente... todo cambia de repente, no aparecen las mismas palabras, no se siente lo que se dice, se evita... hasta que al final se dan cuenta y te preguntan: ¿pasa algo? y te das cuenta de lo que hubo y lo que hay.
Después de todo aquello, sigues con tu vida, te vuelves a enamorar, y después de haberte enamorado de alguien que te promete algo, te das cuenta de que nada de lo que prometía va a pasar... y menos a cuatrocientos kilómetros de ti... jamás, es algo imposible, puede que no para todos pero sí para mi. ¿Querer, amar a una persona a distancia? ¿cómo?, querer abrazar, o darle/a un beso, decirle/a que le/a quieres.. ¿Cómo? Cómo si ni siquiera sabes que hará  o que estará haciendo en ese o en los próximos momentos, ¿confianza? si, pero ¿qué?, ¿esperar a verle/a durante dos semanas al año?, si hay tanto amor, puede convertirse en un reto bastante duro.
Y seguir esperando, haciendo como si nada hubiese pasado; ya paso de todo, solemos decir en estos casos, pero sabemos que no es verdad que volveremos a preocuparnos por algo, por lo que sea, ya habrá algo que nos preocupe y que nos haga pensar, que ocupe nuestra mente día y noche; pero ¿y qué si la vida es así? ¿qué podemos hacer? no lo sé, sinceramente cada uno tiene su vida y la emplea como quiere, cada uno hace lo que le cree conveniente, toma decisiones creyendo que son las correctas, sin saber lo que nos espera en el futuro, así es esta vida. Yo mientras tanto seguiré escribiendo lo que pasa,lo que veo, lo que pienso... lo que siento. Puede que dentro de una semana,un mes o unos cuantos meses o incluso un año, vuelva a escribir diciendo: ¡oh! he encontrado a esa persona que no creía encontrar, si eso decía mi anterior escrito, pero nunca nada es seguro, porque no sabemos leer las mentes de los demás y no vivimos en ellas, jamás podremos saber al cien por cien si es verdad lo que nos cuentan, habrá que dejarse llevar y apoyarse en la confianza.