lunes, 1 de diciembre de 2014

1 de diciembre

Tengo miedo a los finales. 
Finales que ni siquiera han tenido un principio. 
Miedo al futuro, a la tristeza. 
A que lo bueno se acabe. 

Llevaba tanto tiempo ansiando la libertad, que ahora que me paro a pensar que verdaderamente estoy viviendo, tengo pánico de que todo se de la vuelta. 
Y es que no todo depende únicamente de nosotros mismos, sino que estamos directamente relacionados con las palabras, el pensamiento, los actos de los demás. Un solo cambio y todo se desmorona. Continuamente aprendemos a vivir; a vivir con la falta de un ser querido, con las decepciones de personas que creías tenerlas a tu lado para siempre, con verdades que debemos asumir, con personas nuevas en nuestro entorno, a vivir a través de nuevas experiencias, nuevos conocimientos...
Cuando crees tenerlo todo controlado y tener una estabilidad, ocurre algo que lo cambia todo. Para bien o para mal. Mejor lo primero porque tienes mayor capacidad de aceptación, pero también existe lo no tan bueno, e igualmente te toca vivir con ello.

¿Entonces qué?
Vive, vive el momento y disfruta todo lo que puedas de él. Cuando las cosas cambien, asume, aprende y sigue viviendo. Cuando sea algo más complicado, llora, asume, supera y vuelve a reír.

domingo, 27 de julio de 2014

Happiness

He aprendido que la vida hay que disfrutarla.
Y es que no sabemos cuál será nuestro último día; ¿y qué pasaría si ese día llega y no hemos hecho todo lo que queríamos hacer, o simplemente hemos dejado pasar los días sin valorarlos? Es cierto que muchos planes no se pueden cumplir hasta que no tenemos medios para ello, pero a donde quiero llegar es que mientras luchamos por esos grandes planes, a los que podemos llamar sueños, hay que disfrutar del camino que nos dirige a ello. 
Muchas veces estamos rodeados de gente maravillosa a la que no sabemos valorar porque estamos ofuscados en otra persona o en otro asunto, y dejamos pasar grandes oportunidades que no sabemos si se volverán a repetir.
Por ello disfrutemos de nuestro día a día, pensando en nuestra propia felicidad sin hacer daño a los demás. Hagamos lo que nos hace felices a pesar de que otros se opongan, a pesar de que otras personas nos quieran arruinar los días. 
Y quisiera decirles algo a esas personas: no sois los únicos seres del planeta, hay millones de personas más que están dispuestas a hacernos felices, directa o indirectamente, consciente o inconscientemente, pero están ahí. No penséis que sin vosotros se nos ha acabado el mundo, hay vida más allá. Y por otro lado gracias, gracias por hacer que nos hayamos dado cuenta de que hay gente que sí merece la pena, y que estábamos equivocados con vosotros. 
Personalmente, gracias a esas personas he conocido a otras que me hacen felices; gracias a esas personas me he dado cuenta de que no hay que desperdiciar ni un solo segundo.
No debes permitir que te priven de lo que más amas, no debes sentirte atado/a, al contrario, siéntete LIBRE. Haz lo que te haga feliz porque la vida pasa sin darte cuenta, y muchas oportunidades que tienes ahora tal vez luego desaparezcan.

miércoles, 22 de enero de 2014

Positivismo.

Es otro día, otro día más por el que hay que luchar.

Las cosas pueden suceder tan rápido que ni siquiera somos conscientes de ello. Un día lo puedes tener todo y al día siguiente puede desaparecer, muchas veces sin motivo, simplemente desaparecen; unas veces vuelven y otras no, podemos estar esperando a que vuelvan pero podemos morir en la espera. Eso suele pasar con las personas, un día parece que todo va bien, como siempre, que no hay ningún problema, no pasa nada, y de repente al día siguiente esa persona se va de tu lado, sin saber porqué, sin motivos, sin que hayas hecho nada para que eso ocurra. Puedes estar dándole vueltas a todas horas, pero si esa persona no está dispuesta a volver te va a dar igual que te quedes preguntando el porqué de su marcha.

A las personas que un día decidieron hacerte daño, no tener en cuenta tus sentimientos, a esas ya les castigará la vida, cuando estén solas se torturarán al arrepentirse de lo que hicieron, ellas mismas podrían haber cambiado, pero no lo hicieron, solo por pensar en ellas. Así que olvídate de ellas y piensa en ti y en los de tu alrededor.

Cuando luchas por algo o por alguien, siempre por el lado bueno, te sientes mejor, estás siendo bueno contigo mismo y eso te da tranquilidad, paz. Tomarse la vida de otra manera, relajada, divertida, proponiéndote nuevas metas, leer un libro, escuchar música, disfrutar tanto del sol como de la lluvia, ser amable, ayudar a los demás... todo eso te ayuda a ser feliz.

La vida pasa, segundo a segundo, tú eres quien decide qué quieres estar haciendo o con quién quieres estar en ese segundo. Vida solo hay una, una sola oportunidad para disfrutarla, para ser feliz o al menos acercarnos a lo que llaman felicidad. Busca lo que te hace sentirte bien, y si es difícil lucha por ello, cueste lo que cueste, no permitas que nadie se interponga en tu forma de vivir la vida.