martes, 20 de diciembre de 2011

Vísperas navideñas con una espina clavada.

Llega la navidad: la noche buena, Papá Noel, noche vieja, los reyes magos... etc.
Las calles frías repletas de iluminación son ocupadas por miles de curiosos que van a observar la decoración navideña, para realizar sus compras, para disfrutar de la navidad... parece que todo está cargado de alegría, pero si miramos familia por familia seguro que encontramos a algunas que no están muy felices por algún motivo en concreto.
Este año va a ser diferente, este año no celebraremos la noche buena en casa, como de costumbre; este año hay alguien que no puede venir, le cuesta, no tiene fuerzas...según me van contando, cada día se puede mover menos, para moverse tiene que ir en silla de ruedas, hoy mi mamá me ha dicho que esta en el hospital, todo esto lo dice llorando, como siempre. Este año va a ser diferente, estos últimos meses han sido diferentes, han sido bastante duros, ver como dentro de una época de celebración y felicidad, hay un gran hueco en el alma, en el corazón; es duro ver como alguien muy querido se va yendo poco a poco, a pesar de su enorme lucha; es duro ver como esa persona se culpa y se disculpa con su alrededor por estar en esa situación, una situación que, no se porqué, está afectando a muchísima gente en estos últimos años, sí, hablo de esa maldita palabra CÁNCER; no se que tendrá, bueno si se que tiene, que cada vez que pienso en esa estúpida palabra enseguida mis lágrimas salen a fuera... como algo puede afectar tan rápida y duramente a alguien, es como si algo se apodera de tu cuerpo y te obliga  a despedirte de los demás poco a poco, o muy rápidamente.
Este año voy a pedir algo a los reyes, a dios o a quién sea , a quien quiera que me oiga... necesitamos una solución a esto, no podemos estar así, cada día se diagnóstica a más gente, mayor y joven... cuando eso llega, hay poco que hacer, algunos consiguen vencerlo, otros no...
Este año va a ser diferente, este año nos apretaremos el corazón pidiendo salud para el año que viene, este año ya hemos sufrido bastante, es suficiente... ya he llorado bastante viendo a mi madre, a mi abuelo, a mis tíos, a mi abuela, de ese modo, todos unidos, pero por algo grave por lo que todos nos revolucionamos y esas ganas de celebración, fiesta y alegría, se quitan. 
Lo que más me duele es ver que esto no tiene solución, que tarde o temprano... se marchará, y cuando se marche... no puedo estar preparada para cuando se marche.
Abuelo te quiero.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Una vuelta a nuestra infancia.

Aún recuerdo esos momentos en los que nuestro mayor temor era salirnos al pintar nuestros dibujos, eso o esas pesadillas en la que el hombre del saco se apoderaba de nuestros sueños...
Esos momentos que nos hacían tanta ilusión, como la noche en la que el ratoncito Pérez vendría a llevarse nuestro diente, el cual nos recompensaba con alguna monedilla, y a la mañana siguiente íbamos a contárselo a todos nuestros amigos en el cole... ¡o como olvidar esa noche de reyes! en la que ayudábamos a nuestros padres a poner el agua a los camellos y el anís a los reyes, colocábamos las zapatillas debajo del árbol, y finalmente echábamos una mirada hacia atrás imaginándonos como estaría a la mañana siguiente, lleno de regalos; nos acostábamos muy pronto porque si no los reyes no nos traerían los regalos, y como nos costaba tanto dormirnos por los nerviosos que estábamos, cerrábamos muy fuerte los ojos para que se diesen cuenta de que no les veíamos...
Cuando en infantil teníamos dos o tres novios/as a la vez ya que todo aquel que nos gustase y fuese guapo/a, se convertía en nuestro novio/a aunque ni si quiera nos hiciese caso, eso no nos importaba.
En aquellos años, todo era muchísimo más fácil, solo vivíamos el día a día, no nos preocupábamos por el mañana...
De vez en cuando es  bonito recuperar esos sentimientos, esos recuerdos de nuestra infancia, ver fotos y que de repente de tu boca salga una gran sonrisa, observar lo que hace el paso del tiempo, como cambian las cosas, la situación de uno mismo y las situaciones de los demás... ver como esos compañeros del cole pasaron a un segundo plano físicamente, pero a un están en un primer plano dentro del corazón; y ver como otros compañeros nuevos han entrado recientemente, y te sientes orgulloso tanto de los que ya "no están", como los que sí.