lunes, 24 de septiembre de 2012

Memories

Unos cuantos meses después, vuelvo a aparecer por aquí. Desaparezco y aparezco por temporadas, el caso es que estoy de vuelta. Y es que estaba escuchando Something stupid de Frank Sinatra y Nancy Sinatra, y he hecho un recorrido por aquellos años atrás, no en el año de la canción, sino en mi vida, en nuestras vidas en general.

¿Nunca habéis pensado que aquellos tiempos no volverán? Esos momentos que vivimos ya no  se repetirán, o por lo menos, no serán los mismos. 
Recuerdo cuando eramos pequeños, que solo pensábamos en correr y saltar, jugar con nuestros amigos,apenas sabíamos que era el futuro, o por lo menos, qué significaba. 
Aquellas reuniones familiares donde nos juntábamos todos, y charlábamos de la vida, reíamos y los mayores recordaban momentos de cuando eran pequeños y pensaban en planes para el futuro. Ahora esas charlas, a parte de que, tal vez, no estemos todos los familiares, no tratan del futuro, sino del pasado, de "aquellos tiempos", y a los que eramos los pequeños de la casa, nos toca pensar en los planes de futuro, y recordar cuando eramos aún más pequeños que ahora... porque nos queda mucho por vivir, y sobre todo que recordar.

Y recordando aparecen momentos lejanos, como cuando íbamos al colegio, como pretendíamos ser mayores, nuestros berrinches, nuestras carcajadas con cualquier tontería que nos hicieran... Y avanzando en el tiempo, cuando descubres nuevos gustos, nuevas sensaciones.

A lo largo de la vida, tomamos decisiones que con el tiempo pueden marcar nuestro camino para siempre o no, pero algunas de ellas se quedan y quedarán guardadas para siempre. Esas sensaciones que aparecen simplemente pensando en aquel momento.

Sólo me queda dar las gracias a todas aquellas personas y a todas aquellas sensaciones que hacen posibles mis recuerdos.

Y es que no está nada mal echar un vistazo atrás, ver como cambia el mundo, las costumbres, y ver como evolucionamos nosotros mismos.




martes, 6 de marzo de 2012

Untitled.

Después de haber estado un ratito revisando mi blog y haciendo algunos cambios en el diseño, me han entrado las ganas de escribir, ¿qué raro no?; pues bien, lo mejor es que no tengo ni idea de que puedo hablar, pero sé que una vez que empiece, se me van viniendo numerosos pensamientos que iré plasmando en esta nueva entrada. 
Recientemente he ido experimentando algunos cambios en lo que era y sigue siendo mi rutina diaria, gente que vino, se quedó y finalmente han decidido marcharse, no creo realmente que, en algún caso, sea realmente la razón por la que han decidido abandonar, pero bueno, ellos/as verán lo que hace y a lo que han querido decir "adiós", yo sigo feliz con esa parte de mi rutina, que día a día me gusta más; ya que me he metido en esto, me acabo de acordar (dije que una vez que me viniese un pensamiento ya no paraba) de que hoy he visto algo que me ha chocado un poco, y sobre lo que, a continuación, voy a reflexionar...
Nadie puede conocer 100% a una persona, porque ni si quiera nosotros mismo nos conocemos al 100%, a veces hacemos cosas que ni nosotros mismos entendemos, pero que por una causa o por otra, terminamos haciendo algo en particular; a lo que me quería referir es que, hay personas (a las que numerosas veces las definimos bajo el concepto de "falsas") en las que depositamos nuestra plena confianza y cuando no consiguen lo que a ellos les interesaban, nos clavan la puñalada, y siguen con su vida; lo triste es que dentro de esa clase de personas las hay que no se conforman con hacerte daño una vez, sino que juegan a ir de "felices" por la vida intentando restregar toda su felicidad porque, al fin y al cabo, se han salido con la suya, y encima intentan convencer a los demás de que los que hemos hecho trampas en el juego, hemos sido nosotros. Ante estos casos decirles a los supuestos tramposos, que no se preocupen y que tengan la conciencia bien tranquila, que los que verdaderamente queremos el bien para ellos, y sabemos de verdad como se juega, estaremos apoyándoles en todo momento, por que nosotros también hemos visto como "los otros" se sacaban el as de la manga.
Me parece vergonzoso que haya personas así, porque eso de ir haciendo daño a los demás no es bueno, ya que también pueden hacer daño a otras personas indirectamente.

sábado, 3 de marzo de 2012

Tic Tac

No eres consciente de cómo cambian las cosas a medida que pasa el tiempo hasta que no te paras a pensarlo.
Sé que hablo muchas veces de esto, pero es curioso pararse a observar como las personas, los sentimientos, las distintas situaciones, vienen y se van; párate a pensar dónde estarías tú hace tres años, por ejemplo, piensa las personas que estaban contigo en ese mismo instante, cómo te sentías, lo que tenías, tus proyectos para el futuro; ahora vuelve y mírate, mira tu situación, no tiene porqué ser peor ni mejor, simplemente diferente, cómo las cosas cambian al mismo ritmo que el tiempo va pasando. Puede que en el pasado hubiéramos cometido algún error, pero hoy, en este mismo momento, estás aquí para no volver a cometerlo. 


Aprender a no volver a cometer errores del pasado con las personas de nuestro presente.

viernes, 10 de febrero de 2012

Seguí, sigo y seguiré.

No sé si realmente es por la culpa de alguien, si no es por la de nadie, o si es de uno o de otros, simplemente lo siguiente forma parte de mi opinión, de lo que creo y de lo que siento.
Un día decidí iniciar una actividad extra escolar porque una "amiga" me dijo que me apuntara con ella ya que nadie de sus amigas se quería apuntar. Esa chica no volvió a aparecer por allí, nada más entrar yo, ella se fue y a pesar de ello YO SEGUÍ. Poco a poco aquello se fue convirtiendo en algo especial, algo más que una simple actividad extra escolar, era un tipo de baile, un baile que no se veía por muchos sitios. Empecé a coger el gustillo y continué. Después de algún tiempo hice amigas y amigos; cada día era un día más donde podía demostrar lo que sabía e intentar llegar a esa "categoría" a la que tanto deseaba llegar: al nivel de competición. Llegó el momento en el que lo conseguí y pasé a ese grupo; implicaba nuevas chicas, salir fuera, bailar delante de un público y un trabajo más duro. Ese concepto de trabajar más y más fue el concepto que día a día me iba quedando claro, si quería demostrar todo lo que había aprendido y lo que me gustaba hacer eso debía trabajar. Me hice más amigos, disfrutaba muchísimo estando con ellos, me lo pasaba genial. Después de un tiempo, poco a poco, algunos de esos amigos se iban marchando del grupo, por unos motivos o por otros pero YO SEGUÍ, tal vez por que tenía más amigos y bueno, me podía "acoplar" con ellos. Volví a hacerme otros amigos como los anteriores, con los que consigues algo más de confianza, tienes más relación etc, después de algún tiempo, también se fueron ¿y sabéis qué? YO SEGUÍ. Llega la última parte: cada día me doy cuenta de que con trabajo, esfuerzo, dedicación y sobre todo GANAS se puede llegar más allá, muy lejos. He sacrificado algunas cosas que me encantan hacer, por ejemplo, el no poder quedar con mis mejores amigas porque tienes que ensayar o entrenar, pero aunque a primera vista pueda pensar: "jopé hoy no puedo salir a dar una vuelta porque tengo que entrenar" cuando llego me pongo mis mayas negras, mi camiseta negra, mis calentadores, mis zapatillas y cuando cojo mi bastón, eso desaparece de mi mente y me centro en lo que más me gusta: el baile, el mostrar mis sentimientos a través de los movimientos de mi cuerpo, el sentimiento de rabia cuando algún movimiento no me sale, la alegría cuando algo que no me salía me sale, todo ello es lo que me importa, me dan igual lo que piensen unos y otros. Después de haberme hecho nuevas amigas: algunas se van y YO SEGUÍ, y seguiré hasta que me quede manca o coja, mientras seguiré teniendo ese bastón en mi mano, y seguiré dándole al play para ponerme a bailar. 
He aprendido una cosa: a pesar de que tenga millones cosas que hacer, que estudiar, que hacer deberes, que madrugar, a pesar del cansancio, del estrés, también hay alegrías, alegría al bailar, ese sentimiento al que acompaña la música, todo eso será lo último que pierda, "me da igual" que se vaya quién se vaya, yo estoy ahí porque me gusta bailar, no porque tenga amigas. Y una cosa sé: si de verdad quieres algo, no hay cosa o persona que se interponga en ello, y que creéis ¿qué no me importa que esas personas se vayan? sí que me importa, y lloro cada vez que lo pienso, es una pena porqué aún no sabe lo que les espera cuando el recuerdo de lo que algún día hicieron les vuelva a la mente, ahí es cuando de verdad lo pasarán mal si algún día sintieron algo bailando.
Nadie me va a impedir que haga esto, NADIE, si tengo que ponerme en mi casa a bailar yo sola, volveré a hacerlo yo sola, pero jamás tendré el remordimiento de haber dicho que no a algo que me gusta por alguien.

martes, 10 de enero de 2012

Te echaré de menos.

Día 9 de enero de 2012.
Fue el día en el que tu alma decidió que ya era la hora de partir, de que ese debía ser el momento en que tu alma saliese de tu cuerpo y se separase, dejando en ti una parte inmóvil y otra muy pero que muy viva.

Ese día fue algo raro, algo en mí me dijo que no era un día como todos los demás, que algo iba o había pasado; Esa noche me costó muchísimo dormirme, al día siguiente volvían a empezar las clases y no se si estaba algo nerviosa pero no podía dormir así que decidí coger mi ipod y ponerme a escuchar música, mi cuerpo se revolucionó y mientras estaba metida en la cama me puse a cantar en mi cabeza y a simular como si estuviese en un concierto, o como si estuviese bailando...pero la última canción que decidí escuchar era algo lenta, algo melancólica que me recordaba a ti,  al lugar donde te encontrabas, y a la duda de si aquel día hubiera sido el último día en el que te había podido dar un beso y despedirme de ti, o si tal vez podría haber otro u otros; esa noche mi móvil se quedó encendido por si mamá, que estaba contigo en el hospital, llamaba porque había pasado algo, mi móvil no sonó, yo me quedé dormida y hasta "el día siguiente", o más bien, hasta la mañana. 
Papá me llamó, recuerdo estar soñando algo extraño, algo como una especie de pesadilla o algo así; me desperté y papá me dijo que había dejado el vaso de  colacao listo, yo le dije: -¿qué? , porque aún estaba dormida y no me enteraba bien de lo que me decía, el me lo volvió a decir. Bajé a la cocina me tomé el vaso entero, subí comencé a vestirme, y me fijé que el pijama de mamá estaba puesto en el radiador, pensé que había sido del día anterior; después de coger mi ipod y mi móvil -cosa que nunca hago, nunca me llevo a clase ninguno de los dos aparatos- me dispuse a montarme en el coche cogiendo uno de los cascos e introduciéndolo en el odio izquierdo; salimos a la calle con un frío bestial (-3ºC, después -4ºC), y de repente me fijé que había una luna espectacular, era luna llena, enorme, con una preciosa imagen de las cuatro torres de la Castellana, en Madrid, no podía parar de observar esa imagen de la luna sobre Madrid mientras a la par escuchaba a Coldplay (Lost); finalmente llegamos al colegio... fue un día especialmente raro, me encontraba mal con la tripa y el dolor iba aumentando a medida que el tiempo pasaba, me sentía mal por el dolor de tripa, y por el dolor que mi corazón sentía, en ese momento no entendía el porqué, y mi alma quería desahogarse, yo tenía ganas de llorar, me empecé a marear, salí al pasillo y tomé aire, y finalmente alguna lágrima cayó de mis ojos, pero no era suficiente; al acabar la clase le pedí a la profesora que llamara a mi padre, porque necesitaba irme a casa, salir de allí, estar con mi familia, con mi abuelo; me dirigí a mi aula, pero algo seguía sin marchar bien, mi tutora me preguntó que cómo me encontraba, y yo la contesté que mal, ella me dijo que ya había llamado a mi padre pero que le saltaba el buzón de voz, en ese momento sentí que algo no iba bien, me sentí culpable por molestar a mi padre mientras mi madre "estaba en el hospital", así que en ese momento fue en el que mi cuerpo reaccionó y comencé a llorar con muchísimas ganas y con más fuerza de la normal, no podía parar, no me sentía bien, me fui al baño y probé a llamar a mi padre yo misma, y sí, seguí saltando el buzón de voz; volví a la clase de CMC, y en un momento determinado el profesor saltó con las palabras "cáncer de pulmón", entonces mis ojos cogieron fuerza otra vez, y volvieron a soltar alguna que otra lágrima; se acabó la clase y fuimos a E.física, le pedí a la profesora que si podía quedarme sentada porque no me encontraba bien, y me dijo que sí, que ya se me veía; entré en el vestuario y volví a llamar a mi padre con la sorpresa de que ya estaba en "recepción", a si que salí y por fin me iba a ir "a casa", me daba igual no ir a casa, pero quería estar con mi familia, y vaya que si iba a estar...

Me monté en el coche y mi pare dijo: -voy a llamar a Rafa (mi vecino) para ver si te quedas con él porque el abuelo se ha muerto; en ese momento mi corazón sintió algo raro, como que si eso no estuviese pasando, pero a la vez como si me lo hubiese estado avisando durante todo el día. Yo decidí acudir al tanatorio, quería ver a mi madre, a mi abuela, a toda mi familia, y sobre todo a ti, abuelo. Durante todo el trayecto no pude abrir la boca para decir algo, no tenía fuerzas. Llegamos al tanatorio y al entrar a la sala vi a mi tía, a mi abuela, y en un ladito estaba mi madre, a quien, inmediatamente, fui a abrazarla y a besarla con todas mis fuerzas, a la vez que llegó mi abuela a abrazarme también; mientras, mi corazón se sentía con ganas de pedir perdón porque me hubiese gustado despedirme de ti en vida, que al darte un beso pudiese tu cuerpo sentirlo; al darle un beso a mamá vi aquel ataúd solamente por los pies porque mi mente aún no se sentía preparada para verte de cuerpo entero, mi corazón dio un vuelco al ver que estabas metido en una caja de madera, detrás de un cristal acompañado de unas hermosas flores en las cuales ponía : de tu esposa, hijos y nietos; mi tía también acudió a darme un beso; me resulta duro ver como mi familia llora, o nos quedamos mirando a un punto fijo con la mirada perdida, intentando reaccionar a lo que, finalmente y por desgracia, había pasado. Bajé a la cafetería a ver a mis primos y a mi hermano, con quien no pude evitar llorar desahogadamente al abrazarle. Volvimos a subir a aquella sala en la que no paraba de entrar y salir gente conocida, y no conocida; yo seguía mirando a los pies de aquella "caja" esperando a que mi cuerpo decidiese levantarse y situarse en frente de aquel cristal; finalmente lo hice, me senté en el sofá, levanté la cabeza y te vi, vi a esa maravillosa persona, al abuelo más bueno, cariñoso, divertido, al más fuerte y trabajador de todos, pero esta vez ya no estabas con esa máscara que tanto te empeñabas en quitarte, estaba vez ya no te hacía falta, porque ya no es que te costase respirar, es que ya no respirabas; yo me quedaba mirando esa sábana blanca que tapaba tu cuerpo, a ver si se movía, mis ojos estaban esperando ver que abrías los ojos, que la sábana blanca se moviese porque volvías a respirar...pero no, tu cuerpo estaba postrado allí, y lo único que puede moverse es tu alma, esa que sé que estará con todos nosotros para siempre; a parte de quedarme mirando a la sábana, me fijé en tu carita, la más bonita de todas, en tu pelo, el más suave de todos; las primeras palabras que me dijo mi madre al llegar a esa sala me quedarán marcadas: -" ya no le podrás acariciar el pelo hija", y las de mi abuela: -" ya no está el abuelo". No se me olvidarán las caras y los llantos de la abuela, los problemas que ha tenido mamá, las tardes en el hospital, tus palabras, tus gestos, tus sonrisas, tus ojos, como te gustaba que te acariciase el pelo, y cuando me decías que si algún día me echase novio, que primero te lo presentara a ti, y que tú me decías si era buena persona para mí o no, espero que aunque no estés aquí, el día que me eche novio, te parezca buena persona, y no dudes que le hablaré de ti, le hablaré de la mejor persona del mundo.
Hoy ha sido la última despedida entre nosotros y tú, imagen que se me queda grabada cuando el coche fúnebre contigo dentro, aparece aparca y abren las puertas para poder ver tu última "cama", la última vez que has estado tumbadito; la abuela se ha derrumbado gritando tu nombre, mamá llamándote: -¡papá!... y todas las caras de toda tu familia, quienes poco a poco, nos tendremos que acostumbrar al lugar que has dejado, tu familia quienes te queremos y quienes jamás te olvidaremos. Has dejado un vacío muy grande en nuestros corazones, te has marchado en apenas muy poco tiempo, pero espero que no hayas sufrido demasiado, y que hayas tenido una buena vida, que te vayas con el mejor recuerdo, y que sepas que siempre tendrás a tu familia contigo.
Juan Lozano Medina: te echaremos mucho de menos, siempre vivirás en nuestros corazones y en nuestro recuerdo.
Esposo, padre y abuelo: TE QUEREMOS MUCHÍSIMO.