Ese sentimiento asqueroso con el que te entran ganas de llorar, que no sabes porqué aparece en ese momento; puede ser melancolía, añoranza, ver como tu alrededor cambia, se hacen mayores, avanzan con su vida, progresan, consiguen sus objetivos, y tú mientras tanto te preguntas ¿qué es lo que estoy haciendo mal?, ¿por qué ellos si y tú no?.
Cuando pretendes avanzar y luchar por algo, de repente aparece algo con lo que no puedes seguir luchando, algo que te frena, que te hecha para atrás y aunque recuerdes el motivo por el cual estabas luchando, no consigues volver a tener la estabilidad que antes tuviste.
Tu mente se despega de tu cuerpo, viaja por otro lado distinto, tu cuerpo reacciona y queda sujeto a ella, aunque tu no quieras hacerlo, sin querer, lo haces, haces cosas pensando que es lo mejor pero una vez más te equivocas... el juego vuelve a empezar, y por mucho que te vuelvan a decir, prueba otra vez, por más que lo sigas intentando, no funciona, no aciertas vuelves a fallar.
Y de este modo funciona la vida, arriesgando, algunas veces ganas, otras pierdes, pero ¿qué sería de nosotros si no arriesgásemos por lo que verdaderamente queremos? si no es de una forma, pues de otra. No podemos quedarnos sin hacer nada, sin arriesgar, sin objetivos por los que luchar, por motivos por los que luchar.
¿Ascetismo?, no comparto esa idea, porque aunque el ser humano, la sociedad, sea el principal causante de mis estados emocionales negativos, también lo son de mis estados positivos; no sería capaz de vivir sin alguien a mi alrededor, sin amor, sin amistad... todo ello forma parte de nosotros aunque a veces no nos guste o nos sintamos mal por ello, aunque a veces queramos estar solos, pero nunca viene mal un abrazo, una sonrisa, una mirada...apoyo por parte de otras personas, ánimo, que sin decir ni una sola palabra se acerquen a nosotros y nos den un abrazo, o un beso... una imagnen vale más que mil palabras ¿no? a si que jamás renuncies a tu alrededor, a esa persona que te hizo sonreir alguna vez, aunque también te haya hecho llorar, recuerda ese sentimiento que obtuviste cuando te hizo reir, no cuando te hizo llorar.
Regala una sonrisa a esa persona que te regaló la suya, aunque solo sea por un momento, puede significarle, una eternidad, un recuerdo para siempre, algo que no se borrará jamás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario