Mira por la ventana, mira al cielo, mira cómo el sol se va escondiendo por detrás de las nubes y poco a poco va desapareciendo. No te preocupes, no temas, no desaparece para no volver, sino para descansar y que mañana se despierte sonriente y reluciente, para dar lo mejor de sí mismo, para iluminar los caminos, incluso el tuyo; para dar claridad y despejar tus pensamientos, para enseñarte que puedes conseguir lo que quieres, si te esfuerzas y haces realmente lo que sientes, lo que sueñas.
No te rindas jamás, por muy gris que veas el cielo recuerda que siempre saldrá el sol, tarde o temprano, pero saldrá. Apóyate en las personas que creas convenientes, y no te creas lo que dicen los demás, que si no te conviene esto o lo otro, que si esto no esta bien para ti, o que si no merece la pena, porque si realmente lo quieres y lo quieres conseguir créeme que si merece la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario