Personas, o... no se cómo llamarlo exactamente, ya que para mí no fue una simple mascota, no fue un simple animal de compañía...
Shira, era y sigue siendo el nombre de mi perrita, que se marchó para siempre hace ya unos diez meses, y no me imagino que el tiempo siga corriendo, todavía no me he acostumbrado a su vacío... Para mí era como una hermana, sabía perfectamente cuándo me pasaba algo... ella acudía a mí, después de haberme mirado fijamente a los ojos, y me levantaba los brazos de la cara pidiéndome un abrazo, diciéndome que me quería, que ella estaría ahí siempre... y yo no podía imaginar que un día se fuese, aunque a veces la siento conmigo, porque ella me demostró que jamás me dejaría sola...
Jamás se me olvidará ese momento, al salir del colegio y entrar en el coche:
-Hola mamá
-Hola hija... tengo una mala noticia... (llorando) se ha muerto la perra
-(con el corazón más rápido que nunca) ¿Shira o Nala?
-Shira... Lo siento
A partir de ese momento se me paralizó todo el cuerpo y lo único que funcionaba en mí eran los párpados dejando caer centenares de lágrimas que se deslizaban por mi cara. No podía imaginar el llegar a casa y no verla, gritar su nombre llena de alegría, ver su cara contenta, que sacase su lengua y me diese un lametazo, de tener a mis dos perras, mis dos hermanas, mis dos vidas... en ese momento una parte de mí se fue, y aún mantengo la esperanza de que volveré a verla, porque no te olvidado, ni te olvidaré; ahora cuidaré de tu hija cómo lo hiciste tú con nosotras.
Shira 14 de octubre de 2001-17 de marzo de 2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario